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Alimentos acidificantes y alcalinizantes


Desde un punto de vista dietético los alimentos se clasifican en acidificantes y alcalinizantes según los efectos que producen en el cuerpo, independientemente de su grado intrínseco de acidez o alcalinidad. Por ejemplo, el azúcar blanco ejerce un efecto muy acidificante en la sangre a pesar de ser un producto alcalino; en cambio, muchos alimentos de sabor ácido- la ciruela o el limón, por ejemplo- dejan un residuo alcalinizante al ser metabolizados.

Pero ¿qué significa que un alimento sea alcalinizante o acidificante? En último término, una sustancia o disolución alcalinizante es la que tiende a aportar electrones al organismo,mientras que un producto acidificante es el que tiende a robárselos.



Los tejidos y la sangre deben tener un nivel de acidez/alcalinidad, llamado también pH, ligeramente alcalino, para compensar la acidez o pérdida de electrones que causan las funciones vitales, la actividad diaria y el estrés.

Cuando tomamos alimentos acidificantes -carne,lácteos, la mayoría de los cereales (especialmente los refinados), legumbres, pescado, azúcar, drogas, productos químicos, muchos medicamentos, grasas y en algunos casos las frutas-, cuando sufrimos de estrés, cuando realizamos demasiada actividad física o cuando respiramos aire contaminado, nuestra sangre se acidifica demasiado y, por consiguiente, podemos contraer enfermedades con mayor facilidad.

Para amortiguar la acidez, el cuerpo dispone de un sistema tampón que actúa sobre la sangre, los órganos vitales y los tejidos. Ante un exceso de acidez, la reserva de sales minerales y el pool de esencia del organismo empiezan a actuar. Asimismo, nuestro cuerpo elimina el plus de acidez mediante la orina e incrementando el ritmo respiratorio. A pesar de todos estos recursos, la acidez puede convertirse en crónica, con lo que la sangre, los órganos vitales y también los huesos se desvitalizan. Para evitar que eso suceda debemos procurar que nuestra dieta guarde el debido equilibrio entre los alimentos alcalinizantes y acidificantes.

Conviene saber que los cereales en grano son ligeramente acidificantes, para alcalinizarlos pueden cocinarse con sal. Las legumbres son acidificanrtes, excepto la soja. Las verduras son alcalinizantes. La fruta sólo alcaliniza cuando uno sigue una dieta altamente acidificante.

5 venenos blancos que consumes todos los días

Los venenos, en la dieta, se suelen asociar a alimentos con bajo nivel nutricional, con aporte energético escaso y que, además, podrían llegar a ser nocivos para nuestra salud. Ciertas enfermedades, como la diabetes o la hipertensión, se dice que son causa directa de algunos de ellos.
La SAL común (cloruro sódico) es una transformación de la sal cristalina natural, porque hace unos años se dedujo que los demás componentes de ésta resultaban innecesarios y no era conveniente añadirlos. Entre la sal natural y la de ahora no hay ningún parecido. La sal original atesora 84 “ingredientes” que el cuerpo humano ya constituye en una proporción exacta. No sólo el NaCl es tóxico, sino también otros elementos que se incluyen en la sal refinada en la actualidad, como el yodo y el flúor.
El AZÚCAR refinado no tiene nada: ni vitaminas, ni fibra, ni grasas, nada. Y no aporta nada. El excedente que compone el azúcar se seca con cal viva, a lo que se añade CO2 y el sulfato de calcio y el ácido sulfúrico hacen que consiga ese color blanquinoso. Este azúcar únicamente presenta fructosa y glucosa. Si a esto sumamos la cantidad de azúcares que ya incluyen muchos alimentos, se pueden intuir las dosis diarias no necesarias que ingerimos, y que son causantes de obesidad , caries, etc.
En la HARINA refinada nada queda ya del grano original, ya que el almidón casi al 100% lo envuelve. Se trata químicamente con aloxano (veneno que se utiliza para contagiar diabetes en ratones sanos), que destruye las células pancreáticas beta, ayudando a desarrollar la enfermedad. El grado de color blanco es inversamente proporcional al aporte nutricional.
El ARROZ blanco resulta de una transformación del grano integral original, al retirar el germen, que desemboca en la aparición de almidón, que termina por aumentar los niveles de glucosa en sangre. Después de un estudio se llegó a la conclusión que al consumirlo varias veces por semana, aumentaba el riesgo de diabetes.
El proceso de pasteurizado al que se somete a la LECHE destruye las enzimas encargadas de absorber nutrientes. La fosfatasa, esencial para sintetizar el calcio, desaparece tras elevar el alimento crudo a altas temperaturas.