Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas

Dormir sin somníferos


El SUEÑO debe ser una terapia de salud y longevidad. La calidad del sueño es muy importante y los sueños no reparadores pueden traer repercusiones negativas en nuestra salud. El descanso solo puede conseguirse con sueño natural. El sueño que se consigue gracias a los somniferos es artificial y, a la larga, desemboca en una falta de tono muscular general y en un sueño demasiado profundo que favorece la relajación del velo del paladrar y, por tanto, el ronquido.

El sueño ideal varía según las personas, ocho horas como media, pero en los casos extremos puede ir de cinco a diez horas. Cada persona necesita unas horas: lo esencial, incluso si se duerme muy poco, es no estar cansado durante el día.

Se sabe que el sueño repartido en varias veces no es reparador, aunque se duerma el mismo número de horas. Cuando alguien se acuesta tarde y se levanta temprano tiene muchas más dificultades para pasar bien el día, sobre todo con el paso de los años.

Los trastornos del sueño son básicamente tres: dificultad para dormir relacionada con los problemas de ansiedad, despertares nocturnos relacionados con pesadillas o problemas digestivos y despertar prematuro con imposibilidad de volverse a dormir.

Si se siguen esta serie de consejos podremos DORMIR bien:

-Realizar una cena ligera, sin nada de alcohol.
-No tomar excitantes por la noche cómo té o café.
-Realizar una caminata de 30 minutos después de la cena.
-Tomar un baño caliente.
-Dormir en una habitación tranquila y aireada.
-Dormir sobre una almohada que no sea demasiado blanda.
-Acostarse más o menos siempre a la misma hora.
-En caso de dificultades para dormir, buscar una ocupación, cómo la lectura.

En cualquier caso, si se tiene que tomar un SOMNÍFERO, se ha de evitar que contengan benzodiacepinas, ya que suelen crear adicción.

Trabajar por la noche

El hombre es una criatura diurna que vive en una cultura también diurna. Las personas nos regimos por un reloj biológico interno que dirige los ritmos de un conjunto de variables fisiológicas y biológicas que tienen una inercia diurna y se ve afectado por diferencias en el sueño.
Los trastornos en el SUEÑO pueden tener impactos negativos en la salud del individuo como problemas gastrointestinales, cardiovasculares, menstruales o respiratorios. El hecho de trabajar de noche tiene un impacto social puesto que dificulta las relaciones familiares y sociales. Una falta de sueño puede ocasionar un accidente de trabajo.
Nuestro cuerpo segrega una serie de HORMONAS que pueden disminuir si nuestros ciclos de sueño cambian. Es el caso de la serotonina que es un neurotransmisor que influye en nuestro buen humor. La concentración de MELATONINA, otra neurohormona, varía según ciclos nocturnos o diurnos, su máxima concentración se da entre las 2 y las 4 de la madrugada respondiendo a los cambios de iluminación ambiental y se sintetiza en ausencia de luz. Si los niveles de esta hormona son excesivos induce al mal humor.
La adaptación al turno de noche depende de la edad de la persona, de los factores cronobiológicos, de los factores del sueño y de los factores socieconómicos. También importa la capacidad física de la persona, los hábitos tóxicos que tenga, los antecedentes psicosomáticos y que sea un trabajador especialmente sensible (embarazadas, alérgicos…)
El ritmo circadiano influye sobre varias funciones corporales y neuroendocrinas, su alteración puede tener una repercusión muy importante sobre la persona y dar lugar a enfermedades. Las funciones corporales que regula son la temperatura basal, la frecuencia cardiaca, la presión sanguínea, la capacidad respiratoria y las habilidades mentales.
Las consecuencias del trabajo nocturno por tiempo prolongado son generalmente insomnio diurno y somnolencia nocturna, trastornos gastrointestinales (gastritis, colitis, úlceras), trastornos neuropsíquicos, trastornos respiratorios, metabólicos, oncológicos y ginecológicos.
Para evitar los problemas derivados del TRABAJO nocturno es recomendable no exponer a los mayores de 50 años, ni a personas con sensibilidades específicas. La vigilancia de la salud preventiva para detectar las posibles consecuencias relacionadas con la falta de adaptación al trabajo nocturno es algo esencial.

Cómo regular el sueño sin somniferos

El SUEÑO debe ser una terapia de salud y longevidad. La calidad del sueño es muy importante y los sueños no reparadores pueden traer repercusiones negativas en nuestra salud. El descanso solo puede conseguirse con sueño natural. El sueño que se consigue gracias a los somniferos es artificial y, a la larga, desemboca en una falta de tono muscular general y en un sueño demasiado profundo que favorece la relajación del velo del paladrar y, por tanto, el ronquido.
El sueño ideal varía según las personas, ocho horas como media, pero en los casos extremos puede ir de cinco a diez horas. Cada persona necesita unas horas: lo esencial, incluso si se duerme muy poco, es no estar cansado durante el día.
Se sabe que el sueño repartido en varias veces no es reparador, aunque se duerma el mismo número de horas. Cuando alguien se acuesta tarde y se levanta temprano tiene muchas más dificultades para pasar bien el día, sobre todo con el paso de los años.
Los trastornos del sueño son básicamente tres: dificultad para dormir relacionada con los problemas de ansiedad, despertares nocturnos relacionados con pesadillas o problemas digestivos y despertar prematuro con imposibilidad de volverse a dormir.
Si se siguen esta serie de consejos podremos DORMIR bien:
- Realizar una cena ligera, sin nada de alcohol.
-No tomar excitantes por la noche cómo té o café.
-Realizar una caminata de 30 minutos despues de la cena.
-Tomar un baño caliente.
-Dormir en una habitación tranquila y aireada.
-Dormir sobre una almohada que no sea demasiado blanda.
-Acostarse más o menos siempre a la misma hora.
-En caso de dificultades para dormir, buscar una ocupación, cómo la lectura.
En cualquier caso, si se tiene que tomar un SOMNÍFERO, se ha de evitar que contengan benzodiacepinas, ya que suelen crear adicción.

¿Qué hacer cuando no puedes dormir?

Las personas pasamos una gran parte de nuestra vida durmiendo, y con razón, puesto que dormir es esencial para el ser humano. Un buen descanso es restaurador, asegura el poder estar despiertos al día siguiente y, sobre todo, es fisiológicamente necesario ya que regula los biorritmos.
Pero el problema aparece cuando no podemos dormir. Casi la mitad de las personas en edad adulta han sufrido alguna vez en su vida insomnio. La falta de sueño tiene innumerables causas entre las que destacan los malos hábitos como abusar de las sustancias estimulantes (café,té...), depresión, ansiedad, estrés, entre otros.
En los momentos de insomnio llevamos a cabo una serie de rituales debidos a la desesperación de querer coger el sueño que pensamos que pueden ayudarnos, aunque en realidad nos están perjudicando. Es el caso de ponerse a leer un libro. Aunque nos pongamos a leer el libro más aburrido del mundo, eso no conseguirá que durmamos, puesto que la lectura despierta nuestra imaginación e interés y lo unico que lograremos es seguir despiertos. No enciendas las luces y no salgas de la cama. Nadie es capaz de dormir de pie, asi que lo mejor es quedarse tumbado y buscar la posición más cómoda.
Y si estos consejos no funcionan podemos probar algunas de estas cosas:
-Cierra los ojos e imagina una casa o un paisaje al aire libre que te haga sentir bien.
-Controla la respiración. La persona que sabe controlar su respiración evita muchos problemas como el estrés o el dolor.
-Piensa en las cosas agradables que te han sucedido ese día y las que te sucederán al día siguiente.
- Si hay algún tema que no te deja dormir porque no puedes quitartelo de la cabeza... ¡Cuenta ovejitas! Si, lo que oyes, inventa algún juego matemático en tu cabeza para evitar los malos pensamientos.
-Evita tomar somníferos. Todos sabemos que es lo más efectivo, pero no son buenos para la salud y crean adicción.

Apnea del sueño

Si una persona ingiere alcohol con frecuencia, fuma en exceso y sufre una cierta obesidad es más propensa a padecer la llamada “APNEA del sueño”, puesto que ésta se produce por la dificultad para pasar el aire por la garganta.
Esta patología consiste en la interrupción de la respiración mientras se duerme, la interrupción suele ser de unos 10 a 30 segundos, aunque una persona que realmente esté afectada por ella puede llegar a estar hasta un minuto sin oxigenar.
Si no dormimos bien empeoramos nuestra calidad de vida, aparecen los dolores de cabeza y el cansancio a lo largo de todo el día.

Es difícil saber si padecemos apnea puesto que tendríamos que preguntarle a la persona que vive o duerme cerca de nosotros. Esa persona debería que darse cuenta si nos falta la respiración en algún momento de la noche, y si fuera así calcular el tiempo que estamos sin aportar oxígeno al organismo, para comprobar la gravedad de la patología.
Lo más habitual es que las apneas las padezcan las personas mayores de 40 años, pero cabe la posibilidad que cualquier persona las sufra por factores genéticos.
Los afectados por las apneas deberían adoptar posturas cómodas para dormir y respirar con mayor facilidad. Es recomendable DORMIR con la cabeza y el torso elevados ayudándonos de un cojín. La mejor postura es dormir de lado porque la respiración es más dificultosa cuando se duerme sobre la espalda.
Si esto no funciona, existen terapias alternativas para tratar las apneas como la homeopatía, que intenta reducir la cantidad de azúcar que ingieren los pacientes que sufren la apnea. La homeopatía se basa en una dieta con alimentos homeopáticos.
El YOGA es una opción muy útil puesto que es una técnica que te enseña a respirar adecuadamente y se puede utilizar antes de ir a dormir.
Lo más importante para la salud es intentar dejar el tabaco, el alcohol y perder peso.