Análisis de los riesgos y su valoración

La evaluación de un RIESGO comprende dos etapas: el análisis del riesgo y su valoración posterior. La identificación del peligro y su estimación son dos etapas del análisis del riesgo. Su valoración se realiza después, priorizando las acciones encaminadas a eliminar o minimizar el riesgo existente.
La identificación del peligro implica el conocimiento de todas las situaciones o fuentes que pueden ocasionar daños a las personas, propiedad o medio ambiente.
La estimación del riesgo consiste en conocer el tipo de riesgo según la probabilidad de materializarse y su gravedad o consecuencias.
La VALORACIÓN del riesgo es la última de las etapas que se ha de seguir después de su identificación y estimación. Después de conocer el resultado, se puede afirmar si el proceso es seguro y el riesgo está controlado o al contrario, se requiere definir acciones para su eliminación o minimización.
La valoración del riesgo es la ordenación de los riesgos identificados en función de su magnitud o severidad y la valoración de su tolerabilidad.
Cuando los riesgos evaluados son tolerables se consideran controlados; en caso contrario, se han de proponer acciones para minimizar su probabilidad de materialización o acciones encaminadas para reducir su gravedad en caso de producirse.
Los principales procedimientos por controlar el riesgo no tolerable consisten en modificar el proceso, el producto o las máquinas con las medidas adecuadas para cada caso. Ademas, es indispensable verificar de forma periódica el correcto funcionamiento de las medidas aplicadas.
El proceso de evaluación de riesgos comprende las etapas descritas: la identificación, estimación, y valoración del riesgo. Se denomina gestión del riesgo cuando, además, se gestionan las acciones para evitar las desviaciones.

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