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Mozart, el genio

En el siglo XVIII los músicos se liberaron de la servidumbre de la Iglesia y pasaron a depender de otros protectores: los nobles. De esta manera se veían obligados a componer continuamente para todos los actos sociales de sus patrocinadores. Durante la segunda mitad del siglo la música fue reflejo de las ideas racionalistas y del progreso de la Ilustración. Estaba cargada de serenidad y refinamiento y mostraba el triunfo del arte sobre los sufrimientos e imperfecciones de la vida. Uno de los compositores o músicos más representativos del siglo XVIII fue Wolfgang Amadeus MOZART, músico austriaco que nació en 1756, genio precoz que desde muy niño ya daba conciertos y componía sus propias partituras.
La vida musical de Mozart es una mezcla de la dependencia hacia sus superiores y la autonomía de un gran autor. Se dedicó en su niñez a viajar por diferentes ciudades europeas como Londres, París o Roma y finalmente se estableció en Viena como profesor y concertista, casándose con la cantante CONSTANZE WEBER.
En sus conciertos para piano, sinfonías y óperas se apreciaba la evolución del estilo clásico de composición. La primera ópera de Mozart se tituló “Idomeneo”, donde se detallan las emociones humanas de los personajes, influencia de la ópera italiana y francesa. También fueron importantes “Las bodas de Fígaro”, “Don Juan” y “La flauta mágica”. Mozart fue considerado un compositor de la Ilustración y es en sus conciertos para piano donde mejor se refleja puesto que la música está equilibradamente compuesta entre la rebelión y la aceptación. En sus composiciones orquestales existen unas 50 sinfonías, conciertos para violín, serenatas, etc.
La producción de MÚSICA de cámara también es extensa en su obra. Son un ejemplo “Cuartetos de cuerda”, “Cuartetos para piano”, “Sonatas para piano”. Compuso algo de música religiosa, al menos unas veinte misas.
Mozart murió en Viena en 1791 dejando su “Requiem” inacabado.

Arthur Rubinstein

ARTHUR RUBINSTEIN (1886-1982) ha sido considerado uno de los grandes pianistas y más destacados artistas del siglo XX. Nacido en Polonia, en el seno de una familia obrera de origen judío, fue el más pequeño de siete hermanos y creció en una época de grandes virtuosos de la música. Tuvo la oportunidad de conocer a JOHANNES BRAHMS, quien le abrió las puertas al estudio del arte contemporáneo. Acudió a estudiar a Berlín y se relacionó con grandes profesionales como Paderewski o Heinrich Barth. Joseph Joachim se maravilló de su talento y quiso dedicarse a educarlo musicalmente.
Fue en Berlín donde ARTHUR RUBINSTEIN inició su carrera artística y se dio a conocer como pianista. En 1900 interpretó piezas de MOZART, Schumman y Chopin junto a la Orquesta Filarmónica ante el público de la ciudad. Años más tarde se afincó en París y se animó a “cruzar el charco” y viajar por tierras americanas sin mucho éxito. Le siguió su debut en Londres acompañando a Pau Casals. A partir de ese momento ARTHUR RUBINSTEIN se interesó por músicos como Isaac Albéniz o Manuel de Falla e incorporó algunas obras a su repertorio.
Gracias a su dominio de ocho idiomas, ARTHUR RUBINSTEIN trabajó de traductor durante la Primera Guerra Mundial, pero no volvió a actuar en Alemania después del 1914.
Los pocos conciertos que iban a sucederse en los años venideros se empezaron a multiplicar y muchos países lo acogieron como músico notable y se interesaron por sus piezas.
En 1932 ARTHUR RUBINSTEIN se casó con Aniela Mlynarsky y a partir de entonces su dedicación fue total llegando incluso a ensayar más de quince horas cada día. Años más tarde esa disciplina dio sus frutos y pudo realizar una gira por E.E.U.U. de una manera digna siendo reconocido como gran virtuoso del piano. Tras el estallido de la Segunda Guerra, escapó a los Estados Unidos, país que le otorgó la nacionalidad en 1946 y fue allí desde donde pudo dedicarse a organizar grandes conciertos por el mundo durante los años siguientes.
En 1958 ARTHUR RUBINSTEIN volvió a tocar en Polonia y fue en ese concierto donde vio como el público honraba su trayectoria hasta ese momento con una hermosa ovación. En 1976 tuvo que dejar los escenarios a causa de una ceguera, aunque siguió interesándose por el arte de la música hasta su muerte.