El Aokigahara puede visitarse, pero las zonas de acceso están limitadas y vigiladas. Adentrarse en el bosque no está prohibido pero es posible encontrar varias señales de advertencia y ayuda emocional para aquellos que están pensando en suicidarse.
En la época feudal, debido a las epidemias y hambrunas, las familias más desfavorecidas abandonaban a los ancianos y niños a su suerte. Por esta razón, se piensa que el bosque está encantado por los fantasmas de todas esas personas. Pero el Aokigahara adquirió su fama de ser el rincón elegido por los suicidas por una novela en la que una pareja se suicida. Del mismo modo, en los años 90 se publicó un manual sobre diferentes formas de suicidarse y el Aokigahara se nombraba como el lugar perfecto para quitarse la vida.
La magnitud de los hechos se demuestra con el escalofriante dato de que este bosque es el segundo punto del mundo, solo superado por el Golden Gate, donde más personas se han suicidado. Desde los años 50 se han encontrado más de 500 cadáveres, siendo la principal causa de muerte de estos el suicidio. Más de 300 trabajadores se adentran cada año en el bosque para localizar personas desaparecidas.
Popularmente se piensa que en el Aokigahara se localizan varios yacimientos de hierro magnético que hacen que los GPS y brújulas dejen de funcionar para que los viajeros se pierdan, de esta manera se siguen alimentando los mitos y leyendas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario